viernes, 18 de septiembre de 2015

ESQUELETOS EN EL ARMARIO

PLEITO DE BLANCOS
por Hugo Del Portal





No hay mas palabras que expresar. Ya se han contradicho demasiado. 
El caso Leiva es un caso cerrado y dar vueltas por el tema pudiera dar la impresión de que tomamos partido entre los verdaderos confrontados: García y los accionistas del conglomerado. 
La Srta Leiva quizás no ignore que hace poco nomas recibieron el año nuevo juntos, en la Huaca Pucllna de Miraflores. 
Y que pese a todo eso, el ex presidente ha dicho: “Lo deben saber bien en El Comercio, porque el principal socio de las empresas brasileñas es José Graña Miró Quesada, socio de Odebrecht y otras empresas brasileñas. Tal vez ellos puedan explicar mejor esa relación”.(*)
El fuego graneado sobre el Conglomerado por parte de los operadores de García revela broncas y peleas que no son irreconciliables porque cuando se pelea por plata, se lucha con fiereza pero con voluntad de repartir algo.
A este lío se suma la plata por debajo de la mesa, la quinta columna armada de siempre, ambiciones desmedidas, angurria, codicia y ciertos deterioros mentales. Ayer Berckemeyer cobró como hijo.
Pero El Decano tiene socios de peso completo, frente a la plata del gordito, que además siempre se rodea de intrigantes categoría pluma y unos cuantos capaces de hacerlo volver en si mismo.
El pleito lo matará. Los narco indultos aumentan su paranoia. Ser posible temporada de narcos en Netflix lo desvela. Anda deteriorado el tío.
El Comercio hará una razzia y eliminará a los últimos sembrados.
Dicen que no se salva ni el que saca los genio gramas de las ánforas.
Pleito de blancos. No me interesa, francamente.
Lo que si me llama la atención es lo despistada que es la vida de la gente, algunos quieren hacer una colecta nacional para la viva boba Leiva a quien defiende el nada económico Nakasaki.
¿Quién se lo paga?
Ojo que este ponja habla mucho acierta nunca y pierde siempre.
Pregúntenle a Fujimori (25,000 dolares diarios) o a la Sra Medina.
Tenemos primavera movida.
(*) Blog Desde el tercer piso http://www.desdeeltercerpiso.com/

lunes, 14 de septiembre de 2015

ESQUELETOS EN EL ARMARIO por Hugo del Portal

Las buenas intenciones


Mientras en el mundo las fronteras se cierran (dejando a la masa migratoria atrapada en una crisis que ella no ha provocado) o hay un loco mas que tirotea a alumnos y a profesores de alguna universidad en USA (cosa que ocurre con regular frecuencia) o aqui seguimos jugando con fuego exaltando la violencia y creando una sensación cada vez mayor de ingobernabilidad, siento que no hemos aprendido nada y que todos las conciencias no suman a nuestra necesidad de sobrevivir como república. 
Perú es una buena plaza para los negocios. 
Los mejores ejecutivos hacen de pasantes en nuestro casi alegórico sistema empresarial.
Grant Harries acaba de ser nombrado Presidente del Grupo Empresarial Bavaria, luego de un tiempo con perfil bajo en las cervecerías locales. 
Es sabido que Bavaria no solo se dedica a la cerveza, que tiene inversiones en infinitos rubros, incluyendo los de comunicación. Aquí fue dueño de la mayoría de acciones de Canal Cuatro América Televisión que luego pasó a manos del Grupo El Comercio. 
Me decía que tal vez la concentración de medios podría ser solo un tema de testas. 
Ahora cualquiera puede suponer cualquier cosa, después de que se caen los andamiajes y aparece una colombiana como dueña absoluta del drama y que antes de Fritz Dubois se voceaba a un colombiano para la dirección (que siempre fue familiar) del Decano. 
En la entrevista sostenida ayer con Ortiz (colgada y al rato descolgada de la página de facebook del periodista) revela que aquella señora simpatica que nos recomienda libros de dudosa calidad literaria, es quien maneja el tema informativo en el conglomerado mediático 
Que la Srta Leyva fue deslumbrada por la magia (casi como la de Banderas) de Belaunde Lossio y que incurrió en una serie de errores que ella justifica con la excusa del ofrecimiento de documentos que podían tumbarse al gobierno, no me parece ni seria ni válida  y habla de su mediocre condición como profesional y como ser humano.
¿Milagros Leyva se iba a tumbar a un gobierno con 30,000 dolares? 
¿Por que tumbarse al gobierno? 
¿Quienes? 
¿Ella y quienes?
Esta mal obstruir la justicia ayudando a un prófugo e intentar erigirse en una super heroína que hasta pone de su plata para hacerle la fiesta a sus patrones de veintidós años de vida. 
Es terrible que se practique , dejando libres a los demonios del cinismo, la compra de información, ya que esas pruebas se convierten en instrumentos de negociación y chantaje, y entre tantos manos pierden su valor real que solo la ley y la justicia pueden otorgar. 
Amen de convertir la investigación en uso solitario de quienes tengan el dinero para pagar, niega la única posibilidad que tiene la verdad de imponerse y convierte al periodista en sicario y cómplice de la política y de los intereses creados, como ciertas periodistas con acceso a datos de gobierno que nos han mostrado todas las dictaduras. Garganta profunda se convirtió en barítono al portador. 
Y todo esto para instrumentar la política en el uso desmedido del adjetivo, en el trafico de la noticia, en la exaltación de las conciencias, en la destrucción sistemática de los rivales.
Lo saben Los Humala Heredia. Y en este país en el que nadie se pelea por la ideología sino por la quincena, en este vulgar y materialista pleito de monedas (buenas monedas,  es cierto) nos jugamos nuestra sobre vivencia como sociedad, nuestra vida como nación, 
Nos gusten o no, gobierno y opositores deben culminar sus procesos de gestión para los que fueron elegidos, mas allá de las acusaciones exageradas, del trafico de muertos, de las palabras altisonantes que anteceden a los furibundos ataques contra la vida personal (que se usaran en la campaña venidera). 
ES hora de ajustar tiempos y cesar con la destrucción del otro que implica nuestra propia autodestrucción, el país se caldea y achora en los limites del acaloramiento, el 53% de la población (según reciente encuesta) esta de acuerdo con chapar al choro y dejarlo paralítico y esto no es nuevo, ésta tradición de ronderos es tan antigua que en la sierra se castiga la homosexualidad o la ligereza de cascos en las mujeres.  Porque la violencia crece no decrece con sus actos. 
Que jueces y fiscales hagan su trabajo con independencia, solo un pueblo ignorante renuncia a exigir que se haga justicia. Que las campañas políticas no se sobrepongan a la ley. 
Que hacer política no implique los malabares de la  chaveta ni de casa a los chantajistas con cara de bobalicones y/o bobaliconas. 
Merecemos mas como ciudadanos. Merecemos y queremos dejar un país mejor.
La otra vía ya nos muestra el resultado: el enfrentamiento exacerbado, el exuberante linchamiento,
Dios nos libre de tantas buenas intenciones sin firmar. 

sábado, 14 de marzo de 2015

COCIENTE INTELECTUAL DE LOS PERUANOS

por Cesar Hildebrandt

Tengo la convicción de que el cociente intelectual peruano disminuye día a día.Hablamos mal, escribi­mos peor, Nos comunicamos desde la ignorancia.
Somos cada día más perezosos para leer, más renuentes para entender, más lentos para captar.
A las pruebas me remito: escuchen las radios donde tanto los pontífices de la opinión -o sea los locutores- como el público que interactúa dan muestras, por lo general, de una jactanciosa miseria intelectual.
Vean la televisión informativa. Sus animadores (y animadoras) parecen lobotomizados géiseres de lugares co­munes. Asistan a los debates. El último, por ejemplo, el de la unión civil, ha sido particularmente lamentable. No sólo por lo dicho por el monseñor Bambarén sino por la presión brutal que el lobby gay ha ejercido en las redes sociales en contra de todos quienes, desde perspectivas tan discutibles como respetables, se oponen al protomatrimonio homosexual. Como si lo políticamente correcto fuese un ucase digno de imponerse a patadas e insultos. La unión civil es una medida que la razón habrá de imponer. Pero hacen poco por su causa quienes acusan de homófobos y segregacionistas a todos aquellos que no la aceptan esgrimiendo argumentos de origen jurídico, moral y religioso. ¿Son anacrónicos esos argumentos? Segura­mente. Pero están allí y son, fatalmente, los que comparte el 65% de la población. Merecen refutaciones, no escarmientos ni cargamontones. Cuando se entienda que la persuasión es más efectiva que la caricaturización del oponente, se habrá dado un gran paso.
Pero volvamos al tema inicial de esta columna. A mí me da pena patriótica de­cirlo, pero la verdad es que siento, con toda nitidez, que el porcentaje de brutos se ha incrementado exponencialmente en el Perú. Eso es algo que en todo caso, según Marco Aurelio De­negrí, es un fenómeno universal. Pero como mal de muchos es consuelo de necios, a mí lo que más me importa es la jibarización cerebral del peruano pro­medio.
¿Dónde empezó? En la educación pública, no hay duda. Su degradación lleva décadas y estamos pagan­do ahora el costo de haberla desatendido tanto tiempo.
Luego están las casas, donde se fragua el arma del lenguaje. Que Javier Velás- quez Quesquén, que fue presidente del congreso, diga "teníanos" y "habíanos" es algo de lo más decidor.
Después está la prensa, donde todo amor por la pulcritud, toda vocación de posteridad, todo respeto por el idioma se han perdido en aras de 'los grandes públicos".
¿Y el papel de la radio y la televisión? Ha sido decisivo. Son maquinarias per­fectas de estupidización colectiva. Están hechas para desdeñar lo huma­no y sumergirnos en la zoofilia gestual. Nada más parecido a un festi­val de babuinos trapecis­tas que "Esto es guerra' o "Combate". Por eso es que los gimnasios están llenos y las bibliotecas vacías. El mensaje es claro: la imbecilidad es rentable. Y este sí que es un fenómeno mundial. Basta recorrer el cable para darnos cuenta de que, en la ma­yor parte de los casos, la pantalla apuesta por la involución. Ejércitos de descerebrados violentos, de mamarrachos vivientes que lucen bíceps o tetas y apenas pueden silabear "mi mamá me mima", le dicen al mundo que no está de moda pensar, amar, reflexionar, quedarse callados, derramar una lágrima, recordar. Es el sudado hedonismo neanderthal el que se pregona. Y sociólogos y antropólogos de otras partes del mundo nos lo vienen advirtiendo desde hace mucho tiempo.
Las redes sociales contribuyen ahora grandemente a esta epidemia de apople­jías voluntarias. Nada mejor para sentirse próximo al asco que acudir a un inter­cambio de infamias en algunas de estas covachas computacionales. Monos fieros, babeantes, chirriantes, se arrojan piedras de orilla a orilla de alguna web de moda con el único propósito de demostrar que el otro, el adversario, es alguien que no merecería vivir. Me imagino que después de ese intercambio de barbaries pintarán bisontes en las paredes y sodomizarán a sus hembras. Y gritarán triunfantes.
Si uno conversa hoy con un joven pe­riodista se dará cuenta de que sus para­digmas son espantosos. Hasta Lúcar se les presenta como ejemplo. Para ellos, Vargas es la encarnación de la mesura y "El Comercio" es el olimpo de la objeti­vidad. No han leído nada y creen que el periodismo no es una técnica derivada de la cultura sino un grafiti hecho con aerosoles. Y, en general, la masificación de la educación privada trucha ha hecho de la profesionalización del Perú algo que, en materia de salud, se ha vuelto hasta peligroso.

La clase media fue durante mucho tiempo la laboriosa depositaría del esfuer­zo, la meritocracia y la memoria cultural. Hoy esa clase media ha desaparecido. Sólo queda el dinero, los nombres anglo­sajones mal escritos, los emprendedores que no pagan impuestos y los misteriosos Lamborghini negros con su piloto acribi­llado sobre la sucia pista.

Revista Hildebrandt en sus trece Edición 13-03-2015