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lunes, 27 de octubre de 2008

PROMOTORES DEL ENGAÑO




La crisis pasa por el mundo pero no por el cerebro
por Guillermo Giacosa (*)
Quienes aplican los mismos patrones ideológicos anteriores a la crisis deberían tener en cuenta, con respecto a la estatización de las AFJP (AFP) en la Argentina, la siguiente información: Ya casi 300,000 jubilados de ese país están percibiendo entre un 15.3 y un 17.2 por ciento menos en sus haberes mensuales. ¿Debe esto provocar alarma en un Gobierno o debe dejarlo a que el libre carnaval de los mercados resuelva finalmente la situación? En tal caso, ¿por qué no hicieron lo mismo con los bancos, las aseguradoras y las mutuales en los EE.UU. y en Europa? Si la consigna es salvar banqueros y hundir jubilados y otros sectores menos significativos en la vida económica, la política es la correcta. En caso contrario, en caso de imponerse una dosis mínima de humanidad y respeto por la vida, el verdadero disparate lo cometen los que objetan la política emprendida por Cristina Kirchner. Ninguna de las diez administradoras de fondos de pensión de Argentina ha escapado a la debacle financiera. “Sus fondos capitalizados se achican con la misma intensidad que caen las acciones y los bonos en que están invertidos sus ahorros”. Por ello las AFJP realizaron, una semana antes de su estatización, un pedido de socorro al Gobierno. La solución propuesta por estas administradoras era adelantar a los jubilados dinero de sus propias cuentas. De ese modo, no percibirían la baja de haberes de octubre, pero a costa de agotar sus ahorros más rápidamente. La respuesta del gobierno argentino fue la estatización y la propuesta, para quienes solo ven motivaciones políticas de segundo orden en las mismas, para crear un Comité de Seguimiento, en el que participarán las cámaras empresarias, las centrales sindicales y las asociaciones de jubilados. “Con ello habrá cuatro controles diferenciados sobre la caja previsional: la Comisión Bicameral del Congreso, con participación de la oposición; el nuevo Comité de Seguimiento; la Auditoría General de la Nación (AGN) y la Sindicatura General. En comparación, las AFJP estuvieron 14 años bajo la supervisión de un solo organismo, la superintendencia del sector, cuyos controles además eran ex post”, indicó un funcionario. La rentabilidad real anual promedio, que descuenta la inflación, experimentó ocho caídas en ocho meses de 2008: fueron del 1.28 por ciento en enero, 1.75 en febrero, 0.82 en marzo, 4.70 en abril, 7.12 en mayo, 8.06 en junio, 10.08 en julio y 6.43 en agosto. Desconozco las cifras en Perú, pero las declaraciones de los funcionarios de las AFP señalando que la robustez y el buen momento de la economía nacional nos protegen de la crisis de los mercados internacionales no suena demasiado convincente. Si bonos y acciones, en los que las AFP han invertido, caen aquí o en el extranjero es lógico que, a menos que los administradores renuncien a sus ganancias (caso nunca visto), los jubilados se verán perjudicados. Entre ellos yo, que gozo de una magnífica pensión mensual de 58 dólares.


Confiscación argentina
por Gianfranco Castagnola (*)
La “estatización” del sistema privado de pensiones argentino no es más que una confiscación de ahorros de los afiliados, con el fin de que el Gobierno pueda disponer de los recursos que requiere, con urgencia, para evitar caer en otro default el próximo año. El pretexto es la protección de los afiliados, pero ¿alguien cree que el Estado argentino podrá administrar mejor que las AFJP estos ahorros y que no los dilapidará en pocos años? No sorprende que el régimen de la presidenta Kirchner siga llevando al despeñadero a su país. Sí sorprende que algunos políticos peruanos aprovechen para proponer medidas que afectarían seriamente a nuestro sistema privado de pensiones. Atravesando una grave crisis financiera global, donde virtualmente todos los activos financieros del mundo valen menos. El remedio para enfrentarla es lo opuesto a la decisión argentina: continuar construyendo un ambiente seguro para las inversiones.
Ojo, ¡es mi plata!
por Claudio Herzka (*)
En Argentina se está produciendo uno de los robos más significativos en la historia latinoamericana. Con el pretexto de proteger a los ahorristas, el Gobierno está promoviendo una ley que pasa los depósitos de los futuros pensionistas del control privado al público. Todo con un solo propósito: usar esa plata para pagar la deuda externa argentina. En lugar de corregir errores de regulación, una demagogia barata y populista le quita el control de los fondos de cada individuo y se los pasa al Estado. Cuando los que se acerquen a la edad de jubilación se den cuenta y salgan a protestar porque el Gobierno los ha estafado, ya será tarde, su plata habrá desaparecido y estarán a merced de lo que el gobierno de turno pueda sacar del presupuesto. Esto ya lo vimos en el Perú cuando desaparecieron los fondos del seguro social y del Fonavi. Recordemos: la plata en las AFP es de cada individuo, no del Estado. Este concepto tenemos que defenderlo nosotros.
(*) Diario Perú21

A veces nos tocan leer estas verdaderas joyas de la criollada ramplona que son los artículos de Castagnola y Herzka. Castagnola, muchacho celebre por sus australes vinculaciones y su figuración en cuanto directorio sea próximo a ser beneficiado por el gobierno defiende el negocio del patrón de una manera chata y sin argumentos razonables.
Herzka va mas allá, dice que es su dinero y lo pone donde el desee. ¿Este ruso sabrá que no puede salirse de la AFP porque se rigen por los estatutos de los Corleone? ¿Ignora el ruso que para desafiliarse los pobres jubilados gastan un año en trámites y al final se lo deniegan?
Este par -Castagnola y Herzka- deberían aprovechar la presencia de Giacosa en el diario Perú21 y aprender algo que los libere de tan obvia servidumbre con el tagarotismo nacional que se ha apropiado de nuestros fondos de pensiones.
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jueves, 16 de octubre de 2008

EL MIEDO DEL DR MALITO




Ocultándose en palabras e invocando a Dios
por: Guillermo Giacosa (*)
El semiólogo Eliseo Verón reparó en ello y el periodista Eduardo Aliverti lo destacó en su columna de Página 12. Se refiere a las palabras utilizadas durante la actual crisis financiera. Casi todas ellas son abstractas como “tsunami financiero”, “crash”, “crack”, “tembladeral”, “terremoto”, “colapso”, decenas de sinonimias que en todos los casos expresan situaciones sin definir responsables. “Es justamente el sentido más amplio de la palabra abstracción: separar un concepto del resto de los contenidos que le dan contexto. Y mucho peor, si se quiere, es lo que ocurre cuando uno pretende internarse, aunque sea, en las culpabilidades y consecuencias técnicas –digamos– de lo que sucede. Porque allí se encontrará con las hipotecas “subprime”, los “hedge funds”, el “desapalancamiento” de los bonos, los activos “tóxicos” y restantes delicias cuya semántica tampoco incluye ni carne ni hueso. Como muchísimo, hay la mención de algunos directivos de los bancos y fondos de inversión quebrados o asistidos a los que se menciona con algún ligero cuestionamiento por llevarse centenares de millones de dólares en carácter indemnizatorio. Todo lo demás lo trajo la cigüeña de París. En la gráfica se pueden rescatar algunas cosas y en la red, una infinidad, como para que los espíritus inquietos se consuelen en forma individual. Pero en la televisión y la radio, que son las que fijan el imaginario e impacto masivos, no solo rige la reproducción de ese lenguaje indeterminado sino que lo multiplican a través del desfile, pornográfico, de los gurúes del establishment. Pornográfico, sí, porque no puede calificarse de otra manera (...) mostrar como sapientes a quienes hasta ayer pregonaron la salud de la economía internacional, la conveniencia de la mano invisible de los mercados, las ventajas de la ausencia absoluta de controles estatales”.AUXILIO DIVINO POR SI FALLA EL ESTADOSegún Christian Today, una publicación australiana, “cristianos en Wall Street programaron encuentros especiales de oración para la semana” y “servicios extraordinarios se organizaron en Merrill Lynch, Goldman Sachs, JP Morgan, Chase, Citigroup, Morgan Stanley y en otras partes”.“Los pastores, además, estarían planeando iniciar oraciones en las veredas justo afuera del edificio de la Bolsa de Nueva York. Mike Faulkner, pastor de New Horizon Church, declaró: “La Iglesia debería estar disponible de todas las formas para la gente de Wall Street que puede que no pensara mucho antes acerca de Dios”. El obispo Roderick Cesar, de la iglesia bautista Bethel Gospel Tabernacle, de Nueva York, dijo que la crisis es tan fundamental para nuestro mundo que “la Iglesia tiene que estar preparada para el momento y estar dispuestos a trabajar juntos”. Otros destacaban que, dada la sensación de omnipotencia que siempre han tenido muchos de los operadores de Wall Street, este puede ser el primer traspié serio de sus vidas y, claro, no es algo para lo que estén preparados”.Caraduras, desvergonzados, pusilánimes, son los primeros adjetivos que vienen a mi mente.
Según el análisis de nuestro asesor en temas financieros y jodas, insistimos en estar inmersos en esa soberbia tan inútil como autodestructiva que nos hace creer que esta crisis maldita no nos va a afectar cuando la recesión mundial contraiga el consumo de un mercado de por si ya bastante maltrecho y cuyos primeros sintomas los veremos en la caida del precio de los minerales, de los productos de agroexportación y de los textiles.
Esperamos que la marea no nos alcance pero viendo lo que sucede en el mundo es el momento en que no sobrará ni la más mínima precaución. Hay puestos de trabajo en juego en los sectores que tienen un moderado comercio con USA.
Ya sabemos que el famoso TLC con los gringos no nos va a servir para vender nuestros sanguitos y que tan cacareado tratado ahora resulta condenatorio. Asesoren bien a Cristo Pobre Yehude. Despierten al Mago Valdivieso porque su receta ya es bastante extempóranea y anacrónica y como siga entercado en recortar lo vislumbramos rezando (junto a sus patrones del FMI y a sus patas de Wall Street) perseguido por una inmensa cholería vestida de murga y puñal en boca. OJo, Peter Garca dixit.
(*) Diario Perú21
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miércoles, 15 de octubre de 2008

TODO POR EL BILLETE


Mario Vargas Llosa está “desgarrado”
por Guillermo Giacosa (*)


MVLL confiesa estar “desgarrado”. La realidad lo ha traicionado. No obstante su desgarro, sigue jugando a favor del equipo que tantas ilusiones le mereció, y todo indica que la suma de barbaridades cometidas por su propia gente no le quita el ánimo para seguir atacando a quienes, desde la vereda de enfrente, intentan una opción diferente. En medio de la debacle financiera, MVLL se preocupa por la conducción que Evo Morales ha impreso a su mandato y profetiza, con muchas posibilidades de equivocarse, como es casi su constante en política y economía, que el presidente boliviano conduce su país al desastre. Utilizar el adjetivo desastre en esta oportunidad, donde los males de Bolivia quedan empequeñecidos ante la catástrofe financiera que se inició en EE.UU., es tan inoportuno como injustificable. Un mínimo de decoro debería llamarlo a silencio. El escritor cree que la actual crisis mundial “nos arruinará a todos”. “Todos” es solo un poco más que casi todos, que es la parte de la población que fue afectada por el neoliberalismo que tanto lo deslumbró y que condujo a este oscuro callejón por el que transitaremos más tiempo del que anuncian algunos optimistas. El “desgarro” del notable novelista se debe, según él, a la colisión entre sus principios y la realidad. “Un liberal –expresó– jamás debería aceptar que los pobres contribuyentes salvaran a las empresas codiciosas que han acabado en la ruina”, y admitió que “esta crisis también debe llevarnos a revisar la idea de que a menor Estado, mejor funcionamiento de la sociedad”.¿Hacia falta esto, que ha sido pronosticado en todas las lenguas, para que MVLL tomara conciencia del destino hacia el cual enrumbaba su concepción del Estado? ¿Sabrá el escritor que, además de la debacle de Wall Street y de sus socios europeos, el planeta se halla en estado de emergencia por la descomposición del medio ambiente? ¿O tendrá que secarse un océano para que sus principios y la realidad entren en una nueva colisión? ¿Sabrá que este sistema que tanto lo ilusionaba es, en gran parte, responsable del drama medioambiental, pues ha depredado la naturaleza más allá de la capacidad de esta para recomponerse? ¿Sabrá que ese drama es mucho mayor, a la larga, que la quiebra de algunos bancos manejados por delirantes y por delincuentes? ¿Sabrá que la guerra absurda contra Irak, que primero criticó y luego aceptó, ha contribuido a la bancarrota del sistema financiero? Respetamos el “desgarro” del novelista, pero no podemos menos que reflexionar sobre la tozudez, la ceguera y el entusiasmo con el que se enrola en cada corriente del pensamiento que lo apasiona y el arrebato que le imprime a su difusión, sin reflexionar sobre los potenciales desaciertos que está contribuyendo a poner en marcha. Su capacidad para presentar el futuro con la misma fascinación con la que nos envuelve en sus obras de ficción contribuyó grandemente a que muchos se adhirieran al nuevo credo y confiaran que esa era la verdad absoluta que, finalmente, encarrilaría la sociedad.

Hace mucho tiempo que la opinión de Mario Vargas Llosa dejó de tener peso político. Desde que le encontró un gusto especial al dinero.
Insistir con tanta terquedad en su pensamiento liberal termino por trasnocharlo remitiéndolo a la larga lista de los intelectuales anacrónicos. Por desgracia hasta su obra literaria escapó de las cumbres literarias de sus primeros escritos.
Quizás pueda haber una relación directa y proporcional entre convertirse en un cínico testarudo y la consiguiente merma del talento. O simplemente sea el terrible pago por vender tanto sebo de culebra.
El dinero
por Fernando Maestre (*)
Pobre Perú, una vez más sacudido por el estruendo de la corrupción, donde la danza de los millones hace babear de placer a los que siguen hinchando sus bolsillos en un incesante jolgorio. Pero lo que más nos deja perplejos es que aquellos que siguen aferrados a la desesperación de tener más y más dólares son personas que ya desde hace años tienen bastante. Ellos suelen ser algo mayores y tienen bienes y propiedades desde años atrás, lo que indica que hace tiempo dejaron de ser pobres. Entonces nos preguntamos ¿para qué quieren seguir ganando dinero? Y, en esta ocasión, dinero sucio.La pregunta es imposible de responder puesto que, ya teniendo buenos medios de vida, ¿qué necesidad tenían de jugarse el cuello de esa manera? Para qué quieren seguir amasando más dinero al extremo de elevar la codicia al precio de perder sus nombres, sus honras, sus libertades, su familia, simplemente por sumar algunos dígitos a su –ya gorda– cuenta de ahorros.Esta voracidad por seguir acumulando tiene el mismo origen que las pasiones adictivas que llevan a los seres humanos a las drogas, al alcohol, a la bulimia y la anorexia. Son tendencias ingobernables que, al no tener freno, conducen al voraz engullidor de dólares, acercándose a su propia destrucción. Son enfermos de corrupción, sus voces al teléfono suenan totalmente deshumanizadas, sin poder entrar en contacto con los mínimos sentimientos que a cualquier peruano le suscita pensar en la pobreza de nuestros paisanos y el hambre en la que viven. El escuchar con desparpajo que se repartían los miles de dólares me hacía recordar prácticas psiquiátricas con esquizofrénicos no tratados.Esta cruel experiencia que nos han hecho vivir a los que escuchamos la cinta me afirma que el poder y el ansia del dinero pueden hacer perder a la persona no solo el principio de realidad sino los sentimientos que envuelven sus valores. No creo equivocarme, pero llega siempre un momento en que la excitación por romper las leyes sociales puede llevar a las personas a dar pasos en falso (como hablar por teléfono de negocios que los comprometían), olvidando que son vulnerables o que cualquiera puede ser chuponeado. No se cuidaron, se sintieron indestructibles, omnipotentes y dueños de sus voraces goces.Lo peor de todo es que la corrupción a estos niveles sale de la configuración de ser un delito más. También tiene que ser considerado como una patología social. Tengo la seguridad de que ahora, mientras están escondidos, o entre rejas, el dolor que tienen se combina con el placer morboso de haberse sentido que fueron superhombres, narcisos, poderosos e inmortales.

Buen artículo del Dr. Maestre que debería ir mas lejos y profundizar más sobre la relación suicida de la humanidad y el dinero. Revísenlo.
(*) Del diario Perú21

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viernes, 22 de agosto de 2008

LA FILOSOFÍA ENTRE EL JEFE Y EL LABURANTE XI




Empresa: Una mirada

con el ojo izquierdo (11)

por Guillermo Giacosa (*)

Ver a la empresa desde el punto de vista de su funcionamiento interno y de sus proyecciones externas es una lógica ineludible para todos quienes tienen responsabilidad en este campo. Lo dicho no solo es bueno, también lógico y justo. La supervivencia es el móvil esencial del comportamiento humano y sería absurdo pretender que alguien la posponga o la arriesgue tontamente. Esa lógica, sin embargo, en los difíciles tiempos que vivimos, debería articularse de la mejor manera posible con las problemáticas globales que de una u otra manera siempre afectarán la marcha de nuestros asuntos. Hacer negocios a cualquier precio es, a la larga, un muy mal negocio. Quizás el actual empresario no sea quien pague las consecuencias, pero sí lo harán quienes lo sucedan. Es peligroso, para el empresario y para el mundo que lo rodea, que quien produce riqueza no se tome su tiempo para observar y analizar cuidadosamente los efectos que su producción puede tener sobre el resto de la comunidad y sobre el planeta en general. Vivimos tiempos de descalabro medioambiental y no ser conscientes de ello puede hacer que nuestros hijos, cuyo futuro hemos querido asegurar, no tengan ni futuro mejor ni planeta donde pasarlo. Esta afirmación tiene más de 30 años de antigüedad, pero ni las empresas ni la prensa le prestaron nunca la debida atención. Pareciera que primara en ellas la idea de un progreso continuo sin más obstáculos que nuestra capacidad para hacerle frente. Desgraciadamente no es así y no es una postura ideológica. Se trata de una alteración incontrolable de las fuerzas de la naturaleza contra las que solo nos queda disminuir los elementos originados en nuestra producción que alimentan su furia. La competencia que, sin duda, estimula a mejorar la calidad de lo que se produce, debiera, en las actuales circunstancias, ser motivo de concertación y de acuerdos destinados a evitar que el afán por ganar el mercado termine perjudicando un medio ambiente cada día más exhausto y, como podemos apreciar en la televisión, cada día más irritable. Sería bueno que las empresas comenzaran a competir sobre quién pone mayor empeño en cuidar el medio ambiente, que la prensa destacara estos esfuerzos (como ya lo hacen algunas publicaciones) y que nosotros, los consumidores, premiemos con nuestras compras al producto que, a la vez de satisfacer nuestras necesidades, no afecte el medio ambiente.Ser empresario es adjetivo, lo sustantivo es ser humano. Para poder utilizar el adjetivo debemos tener antes el sustantivo. Y es ese ser humano-empresario el que no debe permitir, bajo ningún concepto, que el árbol (lo adjetivo en él) le oculte el bosque de su verdadera esencia, de su humanidad sustantiva. No niego que quizá ver el conjunto disminuya algunas cifras en los balances, pero otorgará, a quien actúe en consonancia con los imperativos de la época, una estatura humana superior a la que concede la acumulación irracional (pues va contra la vida) de la riqueza.

(*) Aparecido en su columna del diario Perú21

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jueves, 21 de agosto de 2008

CEREBRITOS SELECTIVOS




El cerebro selecciona la realidad


que quiere ver


por Guillermo Giacosa (*)


Me preocupa mucho la prensa. No es una cuestión ideológica, es una cuestión de manipulación y de poder. En el interior de los medios de comunicación se puede disentir con el poder de turno pero, si usted presta atención, esos disensos siempre están referidos a temas que poco tienen que ver con las preocupaciones centrales de los ciudadanos. En los últimos días, todos se han preocupado por el malhumor presidencial. No diré que no sea un tema ligado indirectamente al funcionamiento democrático pero, visto en perspectiva, es un tema folclórico. Sabemos que el doctor García es propenso a los exabruptos. No debería extrañarnos por tanto que, de tiempo en tiempo, manifieste ese aspecto de su personalidad. No olvidemos que la percepción de los acontecimientos varía según la ubicación del espectador y, seguramente, el presidente considera honestamente injustos algunos cuestionamientos. Contaré una anécdota que nunca hice pública, pero que puede servir para ilustrar. Durante el primer gobierno de García, siendo Daniel Carbonetto asesor directo del presidente, tuve oportunidad de cruzarme un día con él en su propia casa debido a un trabajo social que estábamos desarrollando con su esposa en el marco de la ONU. Recuerdo con claridad que era la peor época del primer mandato aprista, con una inflación diaria que nadie olvidará y que era imposible no reconocer. En esa circunstancia, Carbonetto regresaba de Palacio y tuvimos oportunidad de conversar brevemente. Trataré de reproducir el diálogo que, palabras más, palabras menos, fue como lo leerá a continuación: – Guillermo, ¿cómo van tus cosas?– Bien, Daniel, bien. Salvo la crisis, el resto bien.– ¿Qué crisis?, preguntó Daniel, como si yo hubiese hecho mención a una invasión marciana.– Bueno –dije alelado ante semejante pregunta–, la crisis, lo que está pasando, los precios… – Por favor, Guillermo. Aquí no hay ninguna crisis. Esas son cosas de los medios de comunicación. Crisis-crisis es la que se vive en Argentina.– Bueno –respondí y desvié la conversación hacia una banalidad. Luego de ese intercambio de ideas, no volví a ver a Daniel y, sin negar por supuesto la crisis argentina, saqué la conclusión de que Carbonetto había sido totalmente honesto en su respuesta. Se podía leer tanto en su lenguaje gestual como en el tono de su voz. El hombre que despachaba diariamente con Alan García no veía lo evidente. ¿Por qué? Simplemente porque el cerebro selecciona lo que le interesa y, a veces, lo que le conviene. En una palabra, ve lo que quiere ver. Escucha lo que quiere escuchar. Y cualquier argumento que salga de ese libreto genera reacciones que dependerán, en su énfasis, de las características personales de cada individuo. En las alturas del poder, esa característica se profundiza debido al coro que hace eco de la misma visión de la realidad. Aun así, me solidarizo con el colega de RPP, que merecía otro trato por su condición humana y profesional y no por pertenecer a una emisora tan poco crítica para con el Gobierno.


(*) Aparecido en su columna del diario Perú21.

Estudios biológicos y científicos han demostrado que animales como los sapos tienen la posibilidad de borrar de su espectro visual lo que no desean ver, osea que si un anuro tiene ante si cuatro moscas y desea cazar a una de ellas, borrará de su campo de observación a las tres restantes. ¿Sorprendente? . Lo vi en Animal Planet.
Ahora, ¿no es mucho ofender a los pobres sapos al enrostrarles las majaderías de Catrasca y la bardeada que te pegó el tremendo garca de Danielito Carbonetto?. Joder, Guille.
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miércoles, 20 de agosto de 2008

LA DESPEDIDA DE BUSH







La soledad de Georgia



por Guillermo Giacosa (*)
No hay desgracia más terrible que un político que posee, en exceso y al mismo tiempo, poder y miopía. Que un político, en suma, que ha llegado a un cargo de importancia sin saber muy bien de qué se trata. Esta década ha padecido a uno de esos imbéciles de campeonato llamado George W. Bush que, en las horas postreras de su desastroso mandato, se retira ¡felizmente! con un índice histórico de rechazo popular. Digo felizmente pues ese hecho prueba que a la gente se le puede meter el dedo, pero hay un cierto nivel donde su conciencia despierta. Hablo de seres humanos y no de los zombis que repiten siempre la misma letanía o de los crápulas que se enriquecen gracias a los desaciertos del imbécil. Uno de los tantos desaciertos tiene que ver con el conflicto que se ha suscitado entre Rusia, segunda potencia nuclear del planeta, y la pequeña Georgia, ex república socialista soviética de la URSS. Bush que, como los perros, ve el mundo en blanco y negro, ha insistido sin éxito para que Georgia se integre a la OTAN. Ese ingreso obligaría a los miembros de la Alianza Atlántica a intervenir si este país fuera víctima de una agresión, como acaba de ocurrir. Lo que hace las cosas diferentes es que, en este caso, habría que intervenir contra Rusia, que no solo es la segunda potencia nuclear del planeta, como decíamos más arriba, sino que, además, es la principal fuente de suministro de gas de los países de Europa Occidental. En este caso ocurriría lo que ocurrió con la Doctrina Monroe (América para los americanos: no permitir ninguna injerencia extracontinental en las tierras que van desde Alaska hasta Tierra del Fuego) durante la invasión a Las Malvinas por parte de los ingleses en la década del 80. Como le ocurrió a Argentina, uno de los garantes de la Doctrina Monroe, los EE.UU. abandonó los principios y optó por sus pactos de sangre y dinero, brindando ayuda logística al Reino Unido y olvidando los compromisos asumidos. Georgia, la pequeña Georgia, en caso de ingresar a la OTAN, debería saber que, si los rusos la tratan mal, solo recibirá declaraciones de solidaridad y condolencia de sus aliados, pero ninguno enfrentará, por las razones ya expuestas, al musculoso gigante ruso. Una cosa es invadir Irak después de bombardearlo y someterlo a boicot durante 10 años y otra, muy diferente, enfrentar a un adversario que lo va a esperar con el cuchillo entre los dientes y con tantos y tan modernos misiles como nunca antes se ha visto. Los miembros europeos de la OTAN se han negado a admitir a Georgia ya que lo consideraban una provocación gratuita contra Rusia, de la que ellos dependen, como ya dijimos, para su suministro de gas. También les preocupa la intención de Bush de instalar defensas de misiles balísticos en Polonia y en la República Checa, ya que la consecuencia será que habrá misiles crucero nucleares rusos apuntados hacia capitales europeas. Los europeos suicidas no son y no ven la ventaja de ayudar a EE.UU. a bloquear represalias rusas contra este país a costa de su propia existencia.


(*) Aparecido en su columna del diario Perú21.

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martes, 19 de agosto de 2008

LA MISIÓN DEL HOMBRE DE FE








Obispo, presidente y equilibrista

por Guillermo Giacosa (*)

Si algo han aprendido los miembros de la Iglesia es el valor de la prudencia y del silencio. Hábiles en maniobras sinuosas y prolijamente elaboradas, han atravesado 2,000 años de historia con un éxito institucional del que pocos podrían alardear. Seguramente Lugo, el ex obispo paraguayo, devenido presidente de su país, no ha sido inmune a estas enseñanzas, como lo indican sus primeros pasos en el Gobierno. Más allá de los abrazos y reparto de sonrisas con Hugo Chávez y Evo Morales, sabe que frente a sí y a sus ideales hay una maquinaria férreamente conservadora, aceitadamente corrupta y finanzas que no alcanzan para sacar pecho y avanzar. No tiene mayoría en el Congreso y la justicia sigue en manos del Partido Colorado, que gobernó el país a su antojo en los últimos 60 años. Sus habilidades y sus oraciones deberán centuplicarse si desea hacer realidad que, en ese pequeño país de seis millones de habitantes, los 2 millones y medio que son pobres dejen de serlo o lo sean un poco menos. Su primera tarea será crear condiciones mínimas de gobernabilidad para poder avanzar, y a esto parece abocado por el momento. Si bien muchos de sus colaboradores pertenecen a sectores de izquierda, aquellos que manejarán los campos más sensibles de la economía y de la política son personajes pertenecientes al centro o a la centro derecha. La prueba de ello es que, habiendo prometido una reforma agraria, nombró como ministro del ramo a un liberal y no a un socialista, como hubiese podido suponerse. Y aquí reside uno de sus mayores desafíos: Paraguay es el quinto exportador de soya del mundo, hecho que ha coadyuvado a que el crecimiento del año pasado haya llegado al 6.5% (el más alto de los últimos 40 años), y son precisamente los intereses de quienes producen soya los que se verían afectados en caso de producirse la prometida reforma agraria. Además, como para hacérsela más difícil al ex obispo, gran parte de los latifundistas que producen soya son oriundos del Brasil y se les conoce como los 'brasiguayos’. Sin embargo, quienes conocen bien a Lugo afirman que su promesa de reforma agraria no es solo un eslogan electoral, sino una determinación profunda de un cristiano que parece haberse tomado el cristianismo a pecho. Por el momento, ha ordenado un censo de tierras para averiguar a quiénes pertenecen, pues los años de la corrupción han dejado una herencia en la que la prepotencia y las armas sustituyeron a los verdaderos títulos de propiedad. Un periodista paraguayo dice: “Lugo habla poco. Es obispo y bastante inescrutable. El mismo día le da una palmadita en la espalda al empresario liberal y un guiño al compañero de izquierda. Tiene aliados que están en los antípodas del poder, pero no se fue nadie de su alianza. Nombra a un ministro y, después, desaparece. Su entorno es: dos sacerdotes y un asesor político, y pasa días sin hablar con la prensa ni con sus aliados. Nadie sabe dónde va a dormir. Para en distintas casas y ya avisó que no va a vivir en la residencia presidencial”.

(*) Aparecido en su columna del diario Perú21.

Gran desafío para el presidente Lugo en un país con las condiciones políticas y económicas vigentes. Sin embargo, tras sus siempre misteriosos actos, podemos aseverar que el nuevo presidente del Paraguay no defraudará a quienes le confiaron el gobierno y que su camino será trazado por un equitativo progresismo. Es una suerte que el liberalismo cavernario camine de retirada por el mundo.
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viernes, 15 de agosto de 2008

LA FILOSOFÍA ENTRE EL JEFE Y EL LABURANTE 10



Empresa: Una mirada con el ojo izquierdo (10)

por Guillermo Giacosa (*)
Muchos me preguntan si la mención al ojo izquierdo tiene solo una intención política. Y la verdad es que sí y no. Creo que la izquierda representa una sensibilidad ante la problemática social de la que la derecha suele carecer. Creo, también, que una mayor sensibilidad social no es ajena, de ningún modo, al trato que los obreros o empleados reciben en el interior de las empresas. También creo o, mejor dicho, estoy profundamente convencido –como lo he expresado en artículos anteriores– que un mejor trato no solo redunda en beneficio del trabajador sino que, a la larga, favorece a la empresa mucho más de lo que el buen trato favorece a los empleados y mucho más de lo que esta pueda imaginar. No todas incluyen la satisfacción de sus empleados entre los logros a cumplir. Y es curioso que así ocurra porque la satisfacción de quien trabaja potencia los logros que la empresa se propone. Sin embargo, este componente, en una sociedad crecientemente deshumanizada y robotizada, no siempre es tenido en cuenta. ¿Ignorancia? ¿Soberbia? ¿Prejuicios? ¿Estupidez? ¿Falsas ideas sobre la jerarquía? ¿Temor a perder el respeto del subordinado?, etcétera. Todos y cada uno de esos puntos son posibles y hacen una surtida pero indigesta ensalada para el beneficio del conjunto. Pero hay otro componente fundamental en ese título: el ojo izquierdo está ligado al hemisferio derecho de nuestro cerebro. Y el hemisferio derecho se caracteriza por su creatividad, por su capacidad para ver las cosas en su conjunto, por su habilidad para lograr que la comunicación sea fluida, por su acercamiento al arte. Y ninguna de estas aptitudes deja de ser importante para mantener un grupo humano emocionalmente predispuesto y motivado. De ahí viene el nombre 'ojo izquierdo’, de su relación con el hemisferio derecho. Hemisferio que nada tiene que ver con la derecha política que solo sabe sumar lo suyo y restar lo del prójimo, y esas son aptitudes propias del hemisferio izquierdo. Lo de sumar y restar digo, el resto lo fue construyendo una sociedad que no siempre se edificó fiel a su mandato de llenar las necesidades humanas elementales. Sin embargo, no es el pobre y exquisito cerebro el culpable. El cerebro, según la neurobiología, ha sido diseñado para la solidaridad y la compasión. Ambos son componentes de nuestra personalidad y nos han permitido sobrevivir cuando el mundo estaba infestado de carnívoros infinitamente más fuertes que nosotros. Es verdad que las deformaciones generadas por la cultura de la codicia nos han hecho perder la brújula, pero la solidaridad y la compasión –elementos que son la sustancia del respeto por el prójimo y el fundamento (no siempre la praxis) de algunas religiones como el cristianismo– siguen presentes y activas aunque la prensa y la sociedad en general aún no hayan tomado nota de ello, y aunque muchos de los que practican la religión las usen en su vocabulario pero, desequilibrados por el peso emocional del bolsillo, las hayan excluido de su práctica.

(*) Aparecido en su columna del diario Perú21.

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jueves, 14 de agosto de 2008

CALIFICACIÓN CONVENIENTE





La desvergüenza de las calificadoras de riesgo

por Guillermo Giacosa (*)

En los sectores económicos, financieros y gubernamentales del Perú parecen sentir una emoción casi cósmica cuando las llamadas 'calificadoras de riesgo’ le suben la nota al país. Es como cuando en la escuela la señorita directora visitaba el aula y daba su aprobado al cumplimiento de los programas propuestos. Desgraciadamente, la señorita directora no siempre estaba debidamente capacitada para emitir una opinión valedera, como tampoco lo están las 'calificadoras de riesgo’ para hacerlo en el campo de su competencia. Es bueno saber que no pocos analistas serios de los EE.UU. menosprecian olímpicamente, para usar un término de moda, a estas calificadoras. Y no es para menos. Las mismas cometen errores monumentales y, sin embargo, vaya uno a saber en defensa de qué intereses los inversionistas (al menos los más cándidos) siguen guiándose por ellas. Las más famosas calificadoras son Standard & Poor’s y Moody’s, y ambas, lea bien, AMBAS, habían calificado de riesgo casi cero nada más ni nada menos que a los BONOS DE HIPOTECA SUBPRIME que, como todos sabemos, le han propinado una de las patadas en los testículos más dolorosas que haya recibido EE.UU. en la historia de su economía. Ese hecho, que llevó a millones de inversores a perder miles de millones de dólares, debería haber sido suficiente para que el rojo fuego de la vergüenza las consumiese para siempre. Pero no pasó nada, o pasó poco, y allí están ambas pitonisas del futuro dándoles pistas a los que tienen dinero sobre cómo multiplicarlo… o sobre cómo perderlo.Alfredo Zaiat, de Página 12, dice al respecto: “Un poco más lejos, a fines de los 90, esas compañías también fueron protagonistas de bochornos de proporciones cuando aseguraban que bonos y acciones de empresas de Corea del Sur merecían el ansiado triple A (la máxima calificación para que cualquiera invierta con tranquilidad). La profunda crisis financiera de esa potencia asiática en 1997 dejó al descubierto la fragilidad conceptual y la poca fiabilidad de sus análisis. El mismo comportamiento tuvieron con México, en 1994, antes del estallido de la 'crisis del tequila’. Con respecto a Argentina, después de la obsesiva búsqueda del ansiado 'investment grade’ (grado de inversión), que implica estar calificado en los primeros lugares de ese ranking, que emprendió el gobierno de Fernando de la Rúa hasta provocarle la destrucción, esas compañías asumieron un muy bajo perfil. No era para menos: su evaluación positiva de la 'convertibilidad’ con su desenlace final en el 'default’ de la deuda dejó a miles de inversores desamparados”. En Estados Unidos se proponen regular “el funcionamiento de esas calificadoras porque los entes de control del principal mercado financiero mundial sospechan que esas firmas definen las notas de los bonos según el interés de los bancos y de las empresas emisoras sin considerar el riesgo para el inversor”. Yo no sospecho. Yo estoy seguro de que, como todo en este sistema, esas calificaciones obedecen a inconfesables intereses políticos y económicos.

(*) Aparecido en su columna del diario Perú21.

Nota con dedicatoria para el Mágico Valdivieso y su grupo de asesores

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miércoles, 13 de agosto de 2008

ESE PELIGRO INMINENTE...




Mentiras globalizadas

por Guillermo Giacosa (*)

Creen los neoconservadores que, si Barack Obama gana las elecciones, Bush debería “bombardear Irán, pues la amenaza iraní es demasiado grande para dejarla en manos de un demócrata timorato”. Me pregunto qué adjetivo utilizarán los neoconservadores para calificar a Bush, ya que decirle “timorato” constituiría un elogio para un presidente que ha logrado poner en rojo prácticamente todos los números de la economía de su país y ha multiplicado la inseguridad internacional como pocos lo habían hecho antes que él. Chomsky opina que “el Gobierno de Irán merece una severa condena por muchas cosas, pero la amenaza iraní sigue siendo una desesperada elaboración de quienes se arrogan el derecho a regir el mundo, y consideran cualquier impedimento a su justo gobierno una agresión criminal. Esa es la amenaza principal que debe preocuparnos, como preocupa a las mentes más sanas en Occidente y a los pueblos del resto del mundo”. Según las agencias secretas estadounidenses, los proyectos para construir armas nucleares de Irán cesaron en 2003 y, según un ex alto cargo de la Mossad (servicios secretos israelíes), un ataque de Israel a Irán, que forma parte de los deseos de la extrema derecha hebrea, perjudicaría a su propio país por más de 100 años. Mientras los belicistas delirantes deshojan la margarita sobre si atacarán o no a Irán, en los EE.UU. el Ku Klux Klan (KKK) ha expresado que, políticamente, convendría que Barack Obama ganara las elecciones para así lograr la unificación de los blancos en contra de lo que ellos consideran la dominación negra. En esa hipotética guerra entre negros y blancos, estos últimos están seguros de ser los triunfadores. Suena a broma o a delirio, pero es el punto de vista de sectores extremistas de la sociedad estadounidense que, disfrazados de demócratas o de republicanos, utilizan su influencia para potenciar conflictos bélicos en los cuales no está exento el componente racista que guía sus actos y que parece ser su único y gastado motor ideológico. Mientras EE.UU. padece una crisis más grave que la de 1929, con cifras que producen pavor como mostramos en un artículo anterior, un sector de sus grupos de poder, estimulado por Israel, se afana en propiciar un ataque a Irán que podría no excluir las armas nucleares, y otro habla de una suerte de Armagedon entre negros y blancos si Barack Obama llega a la presidencia. No diré que son poco serios; diré, simplemente, que habitan otro planeta. Ignoran que aquel donde están parados –y creen controlar– ha entrado en un proceso de descompensación medioambiental que debería supeditar a esa variable esencial, pues de ella depende la supervivencia del género humano, sus intereses coyunturales y los fanatismos irracionales sobre los que estos se apoyan.Esta breve descripción de un aspecto del mundo actual expresa la incapacidad para afrontar de manera realista los problemas que afligen a la humanidad. Por desgracia, la prensa no suele cooperar en la imprescindible batalla para globalizar la conciencia sobre dichos problemas.

(*) Aparecido en su columna del diario Perú21
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martes, 12 de agosto de 2008

HUELLA DE BESTIA





Ola de sadismo exhibicionista
por Guillermo Giacosa (*)

Es innegable que en un periodo de nuestra evolución fuimos cazadores. No depredábamos, solo cazábamos –como hacen todos los animales carnívoros– lo necesario para sobrevivir. Es posible que hayamos maltratado a especies con menos recursos defensivos que nosotros pero, supongo, esa fue una 'diversión’ reservada para un momento posterior de nuestra evolución en el que periodos más prolongados de vida sedentaria y la acumulación de alimentos nos ofrecieron un tiempo libre que antes la lucha permanente por la supervivencia no nos permitía. Restos humanos hallados prueban que vivíamos en pequeños grupos que, posiblemente, luchaban con otros grupos semejantes cuando de controlar la comida (caza, pesca, frutos) se trataba. Todas estas etapas forman parte de nuestra información genética y, seguramente, si se repiten las condiciones de otrora, volveremos a actuar como lo hicimos entonces. Algunas situaciones, como la lucha por la posesión de los alimentos (a lo que se ha sumado la energía), subsisten, y los enfrentamientos, aunque más sofisticados y complejos, siguen siendo los mismos. Sin querer herir susceptibilidades, podríamos decir que las grandes transnacionales de hoy se asemejan mucho a los poderosos grupos carniceros de antaño: comen y no dejan comer. Seré justo: las sobras, como a los pobres buitres, nos siguen perteneciendo. Todo ello, sea cual fuere la retórica que se utilice para disfrazarlo, es evidente para quienes su cerebro sigue funcionando con cierta independencia del sistema de propaganda permanente en el que se ha convertido parte importante de la prensa. Lo que no logro insertar en mi razonamiento es esta tendencia –novedosa en sus formas, aunque antigua en su intención– de salir a golpear a los menos favorecidos para, luego, exhibir el maltrato en videos que difunden como quien (bárbaro también) muestra el filme de su último safari y se enorgullece posando al lado de los cadáveres del león o del tigre asesinados. En una época, los Escuadrones de la Muerte en Brasil asesinaban niños de la calle, pero si bien dejaban las víctimas en exhibición para aleccionar a la población, ellos nunca se mostraban durante la realización de sus 'hazañas’. Ignoro si ser cautivos de la televisión, de la Internet y de los múltiples aparatos para captar imágenes, o la soledad donde nos ha sepultado este mundo –los contactos reales han sido sustituidos por los virtuales–, ha causado esto. Lo cierto es que las 'hazañas’ destructivas son hoy difundidas como si realmente se tratara de hechos loables que exaltan la imagen de quien los practica. Prenderles fuego a vagabundos en las calles de EE.UU., perseguir inmigrantes en Alemania o España, o castigar a correazos a los pobres que circulan en bicicleta en Argentina, son hechos que no basta con condenar. Es imprescindible reflexionar sobre ellos. ¿Tanta imagen virtual no habrá trastornado nuestra percepción del prójimo? ¿La filmación transforma la tragedia en juego? ¿Habremos deformado nuestra capacidad de distinguir realidad de fantasía?


(*) Aparecido en su columna del diario Perú21.
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lunes, 11 de agosto de 2008

BACK TO THE BLACK FUTURE




La macabra danza de los millones

por Guillermo Giacosa (*)

Un diario francés titulaba en julio: “América inquieta en todos los frentes”. Y otro afirmaba: “las malas noticias llegan de EE.UU. en oleadas”. Ambos hacen un repaso de lo que ocurre y concluyen con una sentencia alarmante para quienes han depositado su fe en el poderío económico de los EE.UU.: “la FED (Reserva Federal) se encuentra hoy casi impotente”. La misma nota menciona a dos profesores de EE.UU., quienes aseguran, basados en un trabajo de simulación, “que el euro reemplazará al dólar como primera moneda de reserva en los próximos diez o quince años”. A lo que hay que agregar datos de la crisis actual “que podrían provocar una aceleración de esa tendencia. En la actualidad, el euro representa un poco más de un cuarto de las reservas mundiales, frente a los dos tercios de dichas reservas en billetes verdes”. Otras consideraciones expuestas son que la economía de EE.UU. –que vive su peor crisis desde 1929– “sufre al mismo tiempo una desaceleración y la inflación más grave desde hace 26 años (el índice de precios de producción subió un 9.2% en los últimos 12 meses). Pero aunque la crisis actual es, esencialmente, estadounidense, Europa y gran parte del mundo no están a salvo; aunque algunas regiones, por ejemplo Asia, se desarrollen de forma paralela a la crisis. De todos modos, todavía no se percibe allí una gran inquietud. Por su parte Strauss-Kahn, director del FMI, dice: La economía mundial está acorralada “entre el hielo de la recesión y el fuego de la inflación”. “La situación se ha vuelto más complicada” por culpa de la inflación y asegura que es “una cuestión de vida o muerte”. Y no disminuirá “en un futuro previsible”. “Hay siempre riesgo de una recesión mundial y este riesgo se mantiene en el informe de abril”, estima Simon Jonson, economista jefe del FMI. “La crisis” ha obligado a Washington a auxiliar el sistema financiero ante una crisis en Wall Strett producida por las dificultades de los gigantes de la “refinanciación” de los préstamos inmobiliarios, Freddie Mac y Fannie Mae, que representan el 45% de ese mercado, es decir, 5.3 billones de dólares. Bush pidió al Congreso que apruebe un plan de ayuda para ellos. Las cotizaciones de Fannie Mae y Freddie Mac pueden hundirse todavía cerca de un 25%. La caída de su valor en la Bolsa –80% en un año– amenaza al sistema financiero. Al mismo tiempo, el presidente de la FED reconocía que las tensiones en los mercados bursátiles, el aumento del desempleo más el costo del petróleo y las materias primas alimentarias, unidas a la crisis inmobiliaria, dificultarán el control de la inflación. Difícil pintar un cuadro más sombrío. Algunas cifras en miles de millones de dólares: 945,000: estimación del costo de la crisis por el FMI en marzo. 900,000: cuantía de los capitales perdidos después de la caída en la bolsa de los bancos europeos. 400,000: total de la depreciación de los activos registrados en las cuentas de los bancos de todo el mundo. 130,000: dinero emitido e inyectado en el sistema bancario estadounidense.

(*) Aparecido en su columna del diario Perú21

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sábado, 9 de agosto de 2008

DESENCUENTROS



Topless en el límite de una tragedia cultural
por Guillermo Giacosa (*)

¿Qué los pechos de nuestras bailarinas qué? “Cubiertos. Dice el ministro que los pechos deben estar cubiertos”.- Pero eso es imposible. ¿Dónde se ha visto? Nuestro ballet ha bailado siempre con los pechos descubiertos.- El ministro búlgaro no quiere transigir e insiste en que, por respeto a las tradiciones culturales de su país, las bailarinas ghanesas deben actuar con los pechos cubiertos.- Permítame consultarlo con los asesores y con nuestro ministro de Cultura, mañana le devuelvo la llamada.Una hora de deliberaciones fue suficiente para que el Ministerio de Relaciones Exteriores de Ghana diera una respuesta que hizo historia y que fue una de las primeras y más jocosas anécdotas que escuché en el interior de la Unesco sobre el relativismo cultural y la estupidez humana. La respuesta, palabras más o menos, fue la siguiente: - Dice el ministro que acepta encantado que nuestras bailarinas, respetando las tradiciones culturales de Bulgaria, bailen con los pechos cubiertos siempre y cuando las bailarinas búlgaras, cuando vengan a Ghana y respetando las tradiciones culturales de nuestro país, bailen con los pechos descubiertos.Una joya, una verdadera joya que marida sentido común, fineza diplomática e ironía humana en dosis tan equilibradas como exactas.Esta respuesta de los africanos, de quienes los colonialistas menospreciaron, hasta mediados del siglo XX, sus logros culturales, conmocionó los cimientos estalinistas de la burocracia búlgara de la década de los cincuenta, y el convenio cultural, que preveía el intercambio de los respectivos cuerpos de ballet, estuvo a punto de naufragar. Primó, finalmente, el interés político y, supongo, el temor al ridículo ya que, al realizarse el convenio con la cobertura de la Unesco, el mismo alcanzaría una universalidad imposible de disimular. Luego de finiquitar otros detalles, insignificantes ante los espléndidos pechos de las bailarinas ghanesas, cada cuerpo de ballet se presentó, para sorpresa y deleite de búlgaros y tal vez desilusión de ghaneses, como habitualmente lo hacían. Cada uno mostró lo que acostumbraba mostrar y, como es lógico, no pasó nada que conmoviera los cimientos del régimen comunista existente en Bulgaria en ese tiempo. Hubo más. Luego de este inicio de entuerto, se afianzaron las especulaciones de que la comunicación, al achicar el mundo, haría a los seres humanos más tolerantes y participativos.La realidad, sin embargo, nos ha llevado hacia otras reflexiones pues, si bien la proximidad virtual acerca, pareciera que la proximidad física aleja cuando existen diferencias culturales, étnicas, religiosas o económicas. Los ejemplos de una Yugoslavia atomizada por diferencias más aparentes que reales, un Medio Oriente contaminado de creencias mágicas que hacen ver a quien no es igual a uno como un infiel a menospreciar o como un insecto a matar, una Ruanda con récords de asesinatos, un continente africano en general plagado de conflictos tribales, etc., parecen ser un triste testimonio de esta afirmación.

(*) Aparecido en su columna del diario Perú21

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viernes, 8 de agosto de 2008

LA FILOSOFÍA ENTRE EL JEFE Y EL LABURANTE IX





Empresa: Una mirada con el ojo izquierdo (9)

por Guillermo Giacosa (*)

París, 1895: Los hermanos Lumière anunciaron la presentación de una “foto en movimiento”, y no pocas personas acudieron a disfrutar de semejante prodigio. Los asistentes no imaginaban que iban a vivir un momento de terror que no podrían olvidar durante el resto de sus vidas. La foto en cuestión era la de una locomotora que arribaba a la estación, lanzando vapor y dirigiéndose en línea recta hacia la cámara que la estaba filmando. La reacción del público, en esta primera y breve sesión de cine, fue totalmente inesperada. Los asistentes al milagro pegaron un grito de horror y se lanzaron bajo los asientos para no ser atropellados. Como no había antecedentes y muchos ni siquiera imaginaban que algo así podría existir, el cerebro –y esto es lo que queremos señalar– registró como “real” lo que estaba aconteciendo en la pequeña pantalla de tela que tenía delante de sí. No pudo distinguir entre la realidad y la ilusión. Un crítico cinematográfico apunta, según Goleman, que “la impresión dominante de que esto es real es una parte fundamental del poder primitivo de esta forma de arte”. Otros estudios sugieren que las imágenes juegan con los espectadores como si se tratara de un “titiritero neurológico”. En otras palabras, y atención señores empresarios, pues esto les concierne, “el cerebro parece hacer poca distinción inicial entre las realidades virtuales y las reales”. ¿Por qué les concierne? Porque, en estos tiempos de inestabilidad laboral, por citar solo un ejemplo, las 'bolas’ que se corren sobre reducción de personal pueden ser solo una realidad virtual o futura, pero en la mente de quien está concernido por el mensaje actúa como si el hecho ya estuviera ocurriendo. Y el estado de pánico que genera, por más que no sea perceptible para quienes han endurecido su piel en largos años de trabajo dirigiendo gente, es dramáticamente nocivo para la salud individual de los trabajadores y de sus familias, para el clima colectivo de trabajo y, lógicamente, repercute en el rendimiento laboral. No deben olvidar nunca que las emociones son más contagiosas que los resfríos o la gripe. Y que un clima emocional tóxico –el miedo crea un clima de esta naturaleza– afecta enormemente la efectividad del trabajador. Y no es sancionando o amenazando como se resuelve el problema sino, por el contrario, como se le agrava. En ciencias sociales se afirma: “Una cosa es real si es real en sus consecuencias”. Y el cerebro, dice Daniel Goleman (autor de La inteligencia social), “reacciona a una situación imaginaria de la misma manera que reacciona a una situación real”. La imaginaria tiene las mismas consecuencias biológicas que la real. Por lo tanto, es obvio suponer que las conductas que genera el miedo basado en una realidad virtual producirá los mismos efectos que si esa fuera la realidad concreta y derivará en una serie de problemas que afectarán la productividad y generarán cortocircuitos en la comunicación en el interior de la empresa.

(*) Aparecido en su columna del diario Perú21.

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jueves, 7 de agosto de 2008

LOS ABANDERADOS DE LA NECESIDAD




Los niños y la bandera ultrajada

por Guillermo Giacosa (*)
Llegamos de noche, con una compañera de trabajo argentina, para una reunión de Unesco y nos habían dejado la llave en la portería. El barrio, ligeramente hippie, menos ligeramente gay, era Greenwich Village y estaba en el corazón de Nueva York. Veíamos desde la ventana el río Hudson y estábamos, si mal no recuerdo, cerca del Central Park y de Broadway, donde paseamos por la noche a pesar de que nuestros anfitriones, a quienes no conocíamos, nos habían dejado una nota advirtiendo que era muy peligroso hacerlo. Era mi segunda visita a la gran metrópoli pero, más allá del interés que la misma me despertaba, lo que más recuerdo, aunque parezca exagerado, es que el rollo de papel higiénico que nos habían dejado en el baño estaba construido por una interminable sucesión de banderas estadounidenses. Sentado en el inodoro, en esa situación que invita al relax y a la reflexión, sobre todo cuando uno está de paso por una ciudad tan atractiva como Nueva York, traté de imaginar que ese papel higiénico tuviera los colores de la bandera de mi país. Me costó, lo confieso, pensar algo semejante y, sobre todo, saber cuál sería mi actitud ante tal situación. Soy poco fetichista, pero hay símbolos que están tan interiorizados como intocables que uno, sin pensarlo, acepta este mandato sin ningún juicio crítico. Años más tarde, supe que los rollos de papel higiénico con la bandera gringa habían sido prohibidos. Ignoro si esa prohibición continúa. Debo, sí, decir que nunca, hasta conocer los EE.UU., había visitado un país donde la gente padeciera de una 'banderofilia’ tan aguda. Ver habitaciones decoradas con la bandera me parecía delirante; por tanto, era difícil equilibrar esa suerte de adoración por su símbolo más importante con esta disposición de ponerlo para que uno se limpiara el traste. Hace poco me llegó una foto de un ex combatiente de la guerra contra Irak que había perdido las dos piernas y los dos brazos y que reposaba en una silla de ruedas con varias banderas de su país. ¿Qué es eso? ¿Patriotismo, alienación, fanatismo, bobería? Vaya uno a saber: oscuros e inescrutables son los circuitos cerebrales de estos masticadores profesionales de chicles que sueñan con comerse una hamburguesa en el bar de su barrio mientras combaten en Irak sin saber por qué, para qué, ni contra quién.Este recuerdo vino a mi mientras escuchaba por radio, con esa exaltación calmada que es su estilo, al ministro Flores-Aráoz, condenando lo que él consideraba un ultraje a la bandera del Perú. Recordé una versión rockera o pop del himno argentino creada por Charly García (creo) y a Cecilia Bolocco desnuda envuelta en la bandera argentina. El himno me gustó mucho. Lo de Bolocco me pareció estéticamente bonito. Vino entonces a mí una pregunta que es recurrente: ¿Cómo puede suscitar tanta indignación este uso de un símbolo patrio y, al mismo tiempo, tanta indiferencia los miles de niños que piden limosna en las calles? ¿El país son los niños o la bandera? Ambas cosas quizá. Entonces seamos justos e indignémonos por ambas cosas.

(*) Aparecido en su columna del diario Perú21.
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miércoles, 6 de agosto de 2008

DISNEYWAR




Nabucodonosor contra Mickey Mouse

por Guillermo Giacosa (*)
Si Woody Allen condujera los destinos de los EE.UU., las bromas que este país se juega a sí mismo y al resto de la humanidad serían más exitosas o, al menos, generarían risas y no lágrimas. Más allá de demorar a miles de personas en sus aeropuertos, incluidos personajes como Edward Kennedy o el músico Cat Stevens, convertido al islamismo, que, finalmente, fue devuelto al Reino Unido en compañía de su hijita, también tiene en su lista de terroristas a hombres ilustrísimos, como Nelson Mandela, o a mandatarios democráticamente elegidos, como Evo Morales.

No faltan tampoco algunos bebés de uno o dos años –como sabemos, edad ideal para comenzar prácticas terroristas–. Pero, en este show permanente de ingenio y creatividad que ha caracterizado al desgobierno de Bush, la última novedad es la creación de una sucursal de Disneylandia en Bagdad, en el interior de la Zona Verde donde, de tanto en tanto, cae una lluvia de morteros u otros juguetes explosivos. Este peligro constituirá, sin duda, un atractivo suplementario para quienes visiten esta maravillosa burla a un país desangrado. Los gringos, que durante su invasión destruyeron o permitieron la destrucción de zonas y bienes arqueológicos vinculados al nacimiento de nuestra civilización, suplantarán, generosamente, aquellas ruinas viejas y aburridas por las fenomenales expresiones de divertimento tecnológico que representa Disneylandia. Algo así como un enfrentamiento cara a cara entre Nabucodonosor y Mickey Mouse, entre el Código de Hammurabi y las instrucciones para subir a la Montaña Rusa. La maravillosa Puerta de Ishtar (diosa babilónica del amor, el sexo y la guerra), que los soldados gringos han depredado, competirá ahora con el portal de entrada del nuevo templo del entretenimiento, y el Camino Procesional, que data de hace 2,600 años y que conducía al palacio del rey, se verá disminuido frente a canchitas de golf con pasto sintético. No me extrañará, en absoluto, que los antiguos babilonios dispongan de un lugar especial, algo así como un parque temático hecho con el respeto histórico que los gringos siempre han mostrado, desde Hollywood hasta su Departamento de Estado, por las culturas foráneas. Dicen que el capo militar gringo, general Petraeus, está entusiasmado con la llegada de Disneylandia a Bagdad. Es una señal de que “cosas buenas están pasando en Irak”. Para el intelectual canadiense Chossudovsky, “el parque de diversiones es parte integral de la propaganda de guerra”. Afirma que “sirve para mantener la legitimidad de los invasores y sus valores culturales. El objetivo es reemplazar la realidad con un mundo de sueños”.¿Tendrá Disneylandia suficiente magia para que los iraquíes olviden los millones de muertos, refugiados y discapacitados, las torturas de Abu Ghraib, el aumento del cáncer en los niños, la destrucción del patrimonio genético de miles de hombres y mujeres, su ciudad capital destruida y con servicios médicos medievales? No creo, pero tampoco creo que Bush y sus payasos imaginen algo más inteligente y menos ofensivo.

(*) Aparecido en su columna del diario Perú21. Tremendo artículo de Guille. Imperdible. .

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martes, 5 de agosto de 2008

SOBRE CHOMSKY Y EL CONTROL DE IDEAS II




La lucidez de Chomsky (2)

por Guillermo Giacosa (*)
Entrevista de Vincenc Navarro resumida. Chomsky: “Uno de los motivos de la presión consumista que existe en EE.UU. y que se remonta a los años 1920 es el reconocimiento, por parte del empresariado, de que, si no se atomiza a la gente, si no se la conduce hacia “las cosas superficiales de la vida, como por ejemplo, el consumo de moda”, la población se puede voltear en contra suya. Hoy, un 80% de la población cree que el país “está dirigido y se mueve acorde con unos pocos grandes intereses que solo se preocupan por ellos mismos”, sin tener en cuenta el bienestar de la población. Un 95% de la población piensa que el Gobierno debería prestar más atención a la opinión pública y no lo hace. El grado de alienación de la población hacia las instituciones democráticas es enorme. De ahí la importancia de que las personas estén absorbidas por el mundo del consumo, preocupadas en cómo pagar sus tarjetas de crédito, separadas, sin escuchar debates críticos. Siempre que sea así, los empresarios creen que pueden controlar a la población”. “La gente tiene estas ilusiones, y debemos preguntarnos cuál es el origen de ellas. No es difícil entender qué ha pasado, y el establishment lo entiende perfectamente. Durante las primarias, en el 'Supermartes’, el 5 de febrero, la emoción era muy grande. En el Wall Street Journal: su titular principal del 'Supermartes’ decía así: “Los temas políticos retroceden a lo largo del 2008, puesto que los votantes se centran en el carácter de los candidatos”. Después, apareció una encuesta, de la cual casi no informaron, que revelaba que 3/4 de la población quería que los medios cubrieran las opiniones de los candidatos sobre los temas más importantes que el país enfrentaba. Exactamente lo contrario de lo que se manifestaba en el titular de aquel diario. Los medios enfatizaban características personales de los candidatos, mientras que la población deseaba saber su opinión sobre los temas que la preocupaban. Los dirigentes evitan tocar temas que preocupan a la población. No es verdad que los votantes prefieran la personalidad de los candidatos por encima de otros temas. Los votantes quisieran poder votar a favor de un sistema de salud, pero no se les da opción. Los dirigentes del partido y los de relaciones públicas que venden bienes de consumo a través de la TV anuncian a los candidatos del mismo modo que anuncian bienes de consumo. Cuando ves un anuncio en la TV, no esperas aprender nada de ello. En realidad, si tuviéramos un mercado libre, como describen los economistas, en el cual los consumidores informados toman decisiones racionales, la General Motors explicaría las características de los carros que vende. No lo hace. Lo que hace es crear ilusiones, por la vía de gráficas complicadas, de una actriz conduciendo hacia al cielo o cosas por el estilo. La clave es engañar y manipular a la audiencia. Cuando “vendes” los candidatos, ocurre lo mismo. No entran en temas importantes, es peligroso y el público puede no estar de acuerdo contigo. Por tanto, vendes carácter, trivialidades, temas personales”.

(*) Aparecido en su columna del diario Perú21.

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