jueves, 27 de septiembre de 2007

FECHA PARA RECORDAR






Acuérdense del olvido por Beto Ortiz (*)
Pasado mañana es el Día Mundial de la Lucha contra el Alzheimer, y siendo que le conozco el rostro muy de cerca pues vive en mi casa desde hace ya bastante tiempo, creo que es buen momento de recordarles lo feo que es, en la única esperanza de que, a la menor sospecha, puedan detectarlo en sus esposos, padres, tíos o abuelos. El Alzheimer es un desorden cerebral progresivo e irreversible que se caracteriza por la pérdida gradual de la memoria acompañada de trastornos de personalidad, comportamiento extraño o inusual y declive paulatino en la capacidad de pensar. Estos daños se producen como consecuencia de la muerte de células cerebrales y del colapso de las conexiones que las unen. Tanto el proceso de la enfermedad como el ritmo de deterioro son variables. Los enfermos de Alzheimer suelen vivir de 8 a 10 años e incluso algunos llegan vivir hasta 20 aunque ello no constituya, necesariamente, una bendición. En cualquiera de los casos, se trata, en realidad, de una lenta y crudelísima agonía. No sólo para quien sufre el mal sino, sobre todo, para la familia que suele llevar la peor parte. Para más información llamar al 442-0366 o escribir a alzheimerperu@gmail.com
Mi madre fue diagnosticada de alzheimer en 1995. Mi padre, recién el año pasado. (Dicen los médicos que, en su caso, se trata de una variedad aún no estudiada a la que denominan el "alzheimer solidario"). Pese a que la enfermedad se conoce desde 1906, año en que fue descrita por primera vez por el psiquiatra alemán Alois Alzheimer, tengo la impresión de que se ha "puesto de moda" en el mundo recién en los últimos años. Cuando mi madre empezó a mostrar los primeros síntomas de su "mala memoria", nadie en Lima tenía la menor idea de lo que era el alzheimer. Ni siquiera los médicos. Recuerdo que la primera vez que la llevé a la clínica, el neurólogo no tuvo mejor idea que recetarle infusiones: unas intragables tisanas de romero que debía beber tres veces al día y que significaban una tortura china para ella, que no tomaba otra cosa que café, pues siempre había aborrecido las manzanillas, los aníses y las hierbaluisas que le sabían, pues, justamente, a remedio. Hoy, doce años más tarde, debe tomar, varias veces al día, hasta cinco tipos de pastillas diferentes: Eutebrol de 10 mg, Kinabide de 5 mg, Carencil de 5 mg, Reminyl de 8 mg, y Aurorix de 150 mg. Tengo, sin embargo, la triste impresión de que semejante cóctel medicamentoso le ha hecho exactamente el mismo efecto que el homeopático brebaje de antaño, es decir: ninguno. Y la razón es bastante simple de entender: El alzheimer es una enfermedad terminal. Lentísima, pero terminal. Un diagnóstico temprano puede, con la escasa medicación existente, postergar un poco sus efectos, posibilitar mayor tolerancia y comprensión para con el paciente, mejorar su calidad de vida mas no curarlo. El alzheimer no se cura pero, en cambio, sí se hereda: se camufla entre tus genes desde que empiezas a existir, desde mucho antes de que nazcas, inclusive. Salvo dedicar un tiempo al día a la lectura, el ajedrez, el geniograma o cualquier clase de gimnasia intelectual, no existe manera de prevenirlo eficazmente. No obedece a ninguna causa en especial. Como nacer con los ojos verdes, es cuestión de suerte: una lotería, una rifa, allí está, el alzheimer es una rifa. Y vaya que yo tengo todititos los boletos.
Intentando diagnosticar el mal que aquejaba a mi madre, (que, a la sazón, tenía 70 años), varios doctores -de aquí y también del extranjero- se deshicieron en esfuerzos francamente despistados: la sometieron a todos los exámenes habidos y por haber: desde la sofisticada resonancia magnética hasta la dolorosa punción lumbar, pasando por tomografías, radiografías, encefalografías y todas las grafías. Pruebas en mano, aventuraron los resultados más disímiles: desde los recontra obvios y cantados (arterioesclerosis) hasta otros, más rebuscados e inverosímiles, (¡triquinosis cerebral!). Los pobres estaban, como es evidente, flotando a la deriva en el espacio sideral. Hoy, si usted acude a la consulta de un neurólogo para un despistaje de Alzheimer, puede estar absolutamente seguro de que no le van a clavar ninguna aguja, ni lo van a exponer a ninguna radiación, ni le van a pedir que se quite la ropa, ni siquiera será menester ponerle el estetoscopio. Lo único que el médico podrá hacer para tener alguna pista -de lo más remota e imprecisa- sobre si usted es o no víctima del mal, será formularle algunas preguntas muy sencillas. Le preguntará, por ejemplo, el nombre del presidente actual y de los tres presidentes anteriores, le pedirá que escriba los nombres de todos los países de Europa que recuerde, (o quizás las palabras que empiezan con "p") o lo instará a que, pasados unos minutos desde que se la dijo por primera vez, repita usted de memoria la siguiente frase: "Para que un país moderno y globalizado alcance la seguridad, el desarrollo y la estabilidad debe producir enormes cantidades de madera". Y listo. Ya está. Eso es todo. ¿Será científico semejante método? Me tinca que no mucho, pero tampoco hay más. Es lo único que tenemos a la mano.
No existe, hasta hoy, un método infalible para diagnosticar el mal con cien por ciento de certeza. Eso es algo que solo se puede hacer en laboratorio: desgajándole el cerebro como si fuera una cebolla y estudiándolo, capita por capita. No puede, pues, por el momento, detectarse el mal del todo entre los vivos. Alois Alzheimer estudió los cerebros de varios pacientes que habían muerto después de sufrir, por muchos años, esta extraña forma de demencia que, de modo gradual pero incontenible, los condenaba a olvidarlo todo sin remedio. Nadie ha inventado hasta hoy ninguna otra forma de detectar el mal y todo lo que sabemos sobre él es eso: que es una enfermedad que hace que la gente pierda inexorablemente los recuerdos: primero, los más recientes, los más antiguos, al final. Esta definición, aunque correcta, no refleja, en toda su dimensión, su inconmensurable capacidad destructiva. Más de una vez he escuchado declaraciones de políticos y artistas nacionales que, tratando de hacerse los chistosos, creen insultar a alguno de sus rivales diciendo de él que «¡Huuuy, ya está con el alzheimer!», como si fuera una gracia, como queriendo decir que ya está senil, que se olvida lo que le conviene, que no se acuerda la vaca cuando fue ternera. Me hierve la sangre cuando alguien se refiere así, con tantísima ignorancia y ligereza, a algo que para mí es, sin más, sinónimo de tragedia. Se lo pensarían dos veces si conocieran, aunque solo fuera por un día, el horror de ver cómo la persona que más quieres se va diluyendo, se va esfumando poquito a poco delante de ti hasta convertirse -cual si hubiera sido atacada por una gigantesca araña atrapamoscas- en un cuerpo inmóvil y sin nada en su interior: un carapacho, un cascarón inútil y vacío. Se equivocan los que creen que alzheimer es sinónimo de ancianidad: está probado que se puede ser presa de él desde los treinta, aunque los pacientes que han caído en sus fauces antes de los sesenta sigan siendo minoría.
Es verdad que el alzheimer consiste en olvidarlo todo, pero dicho así, de modo tan simplista, pareciera que habláramos de una especie de travieso bichito que va a volvernos cada vez más distraídos. Al comienzo, claro, puede resultar hasta divertido comprobar, por ejemplo, cómo el abuelito se olvida de ponerse el pantalón y sale a la calle en calzoncillos o cómo la tía Periquita sale de Wong y le da al taxista una dirección en la que ya no vive hace treinta años pero créanme que conforme avanza la masacre neuronal y el absurdo gana terreno y se enseñorea, todo se va volviendo cada vez menos gracioso. Siendo como soy, mudo testigo de esta especie de evaporación de lo que antaño eran mis padres trato de encontrarle a todo este horror una explicación y hasta ensayo teorías: sospecho que lo que ocurre, en realidad, es que tu cerebro desaprende -en retroceso, en función rewind- absolutamente todo lo que has ido aprendiendo durante tu vida: conocimientos, afectos, destrezas, traumas, miedos, hasta dejarte convertido en un lactante. Un lactante indefenso atrapado en el cuerpo de un anciano. ¿Es entonces exacto definir el alzheimer como la enfermedad del olvido? Pensándolo bien, puede que sí, pues es eso lo único que ocurrirá contigo: olvidarás. Te olvidarás primero de dónde guardaste el dinerito que ahorraste tantos años, para luego irte olvidando, día a día, de almorzar, de bañarte, de usar papel higiénico, de cuál es el teléfono de tu casa, de cómo se llaman tus hijos y de las razones que antes tenías para quererlos, de para qué sirve una cuchara o un zapato, de cómo se hace para masticar un pan y de cuál es la manera correcta de tragarlo. Hasta olvidarte finalmente de cómo se camina, de cómo se sonríe, de cómo se habla, de cómo se orina, de cómo se duerme, de cómo se pasa la saliva, de cómo demonios se respira.

(*) Aparecido en su columna del diario Perú21. El programa de entrevistas de Beto Ortiz ya fue repuesto en su horario habitual de las 23.00 horas en Canal 11

NO SOLO DE PAN VIVE EL HOMBRE







Encuentran aguja en tostada en San Juan de Lurigancho
Dueña de la panadería señaló que los distribuidores le llevan los panes en sacos con restos de agujas. Es la tercera denuncia sobre este tipo de negligencia en la capital durante el mes.
Una mujer identificada como Pilar Tarazona denunció haber encontrado una aguja dentro de una tostada que compró en la víspera en una bodega en el sector Totoritas en el distrito de San Juan de Lurigancho.
Según informó RPP, ante la denuncia el dueño del establecimiento, Francisco Palomino, acudió a la panadería encargada de preparar las tostadas. La dueña de la panadería sostuvo que los panes y tostadas son elaborados con sumo cuidado en su local y señaló que los distribuidores llevan los productos en sacos cosidos donde se pueden encontrar restos de agujas.
Este es el segundo caso en el que se encuentra un objeto punzante dentro de un pan. El primero se registró en el distrito de Magdalena donde una ciudadana brasileña se hirió los labios al morder un pan que contenía una hoja de afeitar. En San Isidro, Fernando Moscoso denunció que encontró un diente de oro en un pan que compró en un supermercado del distrito.
FOMENTARÁN CULTIVO DE TRIGO. El presidente del Comité de Molinos de Trigo de la Sociedad Nacional de Industrias- SIN, anunció que para contrarrestar el alza del trigo se fomentará el cultivo de este producto en nuestro país.
También descartó que esta medida haga que los precios bajen pero que se convertirá en un beneficio para el agricultor nacional. "El gobierno actuó con mucha rapidez para controlar los precios, redujo el arancel de 17 a 10%, y luego a cero. A corto plazo, en lo que se refiere al precio, hay muy poco que hacer prácticamente se ha hecho todo", sostuvo en declaraciones a RPP.
Asimismo, pidió que se realicen esfuerzos serios para apoyar el trabajo de los centros que impulsan la elaboración del pan nacional, el cual posee un mayor nivel nutricional.
"Todos los panes galletas y fideos que consumimos los peruanos hoy día tienen un mayor nivel nutricional además del trigo", culminó.
Hace unos días una ricotona modelo brasilera en el distrito de Magdalena del Mar encontró una gillete en su boquita mientras paladeaba un pancito al burro. Anteayer un caballero en San Isidro encontró un diente de oro en el pan que le habían vendido en un conocido Supermercado pituco. Ahora aparece una aguja en una tostada en el populoso San Juan de Lurigancho. Suponemos que como consecuencias del alza del pan , éste ahora viene con sorpresitas como los juguetetitos que ponen en los chocolates para infantes. Además con la caída del dolar el oro ha subido en el mercado mundial. También podría ser una nueva leyenda urbana "el panadero asesino" (alias que encaja con cualquiera de estos mugrosos dedicados al negocio de la panificación) ataca a los panivoros . Es hora y ya viniendo siendo urgente que las municipalidades en concordancia con los séctores policiales y de salud desarrolle una política preventiva y de evidente sanción contra estos descuidados comerciantes. Es un asco la manera en que se trabaja en muchos de estos lugares. En mi casa no se come pan muy seguido pero entiendo que para inmensos grupos poblacionales esta bomba de harina y levadura y que se endurece más rapido que quinceañero voyeurista constituye parte de su dieta nutricional diaria. Con lo que ahora se paga por un ciabatta bien podría sortearse cruceros por el Caribe por cada cinco toletes. Lo menos que podrían hacer es trabajar en condiciones sanitarias correctas y ofrecer un producto de buena calidad (ojo, no puse primera calidad para no parecer ilusos) . Se aceptan todas las propuestas del gobierno para buscar alternativas. Eso si, ni de vainas nos vuelven a enchufar ese pan popular de su primer gobierno que era un verdadero bodrio.

¿ NI CON EL PETALO DE UNA ROSA ?







El Apra pretende salvar a Alva Castro de la censura con un formalismo
Mulder insiste en que la moción de censura presentada es improcedente y que si la oposición quiere "tumbarse" al ministro del Interior tendría que promover una nueva interpelación.
Un día después de ser interpelado en el Congreso, en donde repitió los mismos argumentos para defender la frustrada adquisición de 698 patrulleros chinos y la irregular compra de municiones y pertrechos para la Policía, la continuidad de Luis Alva Castro como ministro del Interior tambalea, pues pende sobre él una moción de censura avalada con más de 42 firmas.
Más aún si se tiene en cuenta que, a diferencia de anteriores oportunidades, ahora el Apra tiene problemas para evitar que esta iniciativa prospere, ya que Unidad Nacional (UN) le dio un ultimátum al ministro para que bote a todos los "corruptos" de su sector y, de no hacerlo, apoyará el pedido de la censura. En tanto, el Grupo Parlamentario Fujimorista (GPF), bancada cuyo apoyo al oficialismo era incondiconal antes de la extradición de Alberto Fujimori, recién anunciará en las próximas horas su postura al respecto.
Quizás por ello, el secretario general del Apra, Mauricio Mulder, volvió hoy a la carga con lo que, parece, será la estrategia para salvar Alva Castro. Tras criticar a la oposición que -dijo-"está buscando tres pies al gato para tratar de tumbarse a un ministro", el legislador reiteró que la moción de censura es "absolutamente improcedente", ya que fue presentada antes de que acabe la interpelación cuando el Reglamento del Congreso señala que este trámite debe hacerse una vez concluida la presentación de un ministro.
"La moción de censura debe presentarse luego de la interpelación. Para los que se han pasado todo el tiempo diciendo que todo está lleno de irregularidades, qué paradójico resulta ver que no cumplan el reglamento del Congreso", señaló en CPN Radio.
Por ello, Mulder Bedoya sostuvo que si la oposición quiere "tumbarse" a Alva Castro tendría que empezar de cero, es decir, promover una nueva interpelación, pero lo que parece olvidar el secretario aprista es que el reglamento no dice que todo queda invalidado, y menos que no se pueda subsanar el error de forma en que se incurrió al presentar la moción de censura antes de que culmine la sesión interpelatoria.
Otros legisladores apristas le hicieron el coro a Mulder. Aurelio Pastor acusó a la oposición de "censurar por censurar" al ministro del Interior, porque -según dijo- es un importante dirigente del Partido Aprista, mientras que César Zumaeta sostuvo que, detrás de la intención de censurar a Alva Castro, hay todo un plan de boicot y sabotaje en contra del Gobierno.
HABLA LA OPOSICIÓN. El vocero de la bancada del Partido Nacionalista, Cayo Galindo, dijo hoy que el Apra, al tratar de salvar a Alva Castro de la censura, pretende encubrir los presuntos actos de corrupción en los que el ministro del Interior tendría, al menos, responsabilidad política.
A su turno, el legislador Luis Galarreta, vocero de Unidad Nacional, en diálogo con Ideeleradio, dijo que la moción de censura contra Alva Castro obedece a un tema concreto de corrupción por el tema de los patrulleros, ya que si el motivo fuera la falta de preparación para el cargo, se tendría que separar a más de un ministro.
El parlamentario Alberto Andrade, de la Alianza Parlamentaria, reiteró que los legisladores de su bancada votarán a favor de la censura a Alva Castro, pues -dijo- al ministro aprista le falta decisión y capacidad para cumplir con su función.
Por su lado, el legislador Carlos Torres Caro indicó que la decisión de un sector de la oposición de censurar al ministro Alva Castro ya se había tomado en agosto, y criticó que, por un formalismo, el Apra pretenda evitar que prospere la moción de censura presentada ayer. "De todas maneras este tema de la moción puede resolverse presentando otro pedido", acotó.
No podíamos esperar menos de los compañeritos de Alfonso Ugarte. Rebuscar un argumento -netamente tinterillesco- para defender a la Baronesa de Alba por la compra de municiones y pertrechos bastante irregularmente y la frustrada adquisición de patrulleros (¿se acuerdan esos que tenían marca de chicle chino?) en los manejos de compras que cada vez resultan menos decorosos y mas escándalosos. Tenemos la impresión de que el Apra que era un partido de mártires ahora se ha convertido en una cuna de lobas que si no se llevan el aire es porque no tienen bolsas. Maurice Claude (no se llama Mauricio, le da verguenza llamarse en francés) alucina que si sus colegas partidarios en un momento de sus bufálicas existencias, roban, matan y joden, es porque están en la más absoluta libertad por tener un mísero carné del partido que vendría ser algo así como la licencia de James Bond o los permisos de Jack Sparrow. Típico del pensamiento fascista. ¿ No saben que el robo es un delito que se pena con la cárcel ? Recuerden los tiempos cambian y esta vez no se van a salvar como en la gestión anterior. Además ya este país no da para mas payasadas.