sábado, 17 de octubre de 2009

LENGUA VIPERINA








Garganta Profunda
por Joaquín Páez

"Si Argentina juega bien, nos golea; si juega mal, nos gana y si juega pésimo, Ortube"
(Comentario de un periodista deportivo local, el sabado 10 de octubre por la mañana)

No entendemos porque Dieguito se ha puesto tan levantisco. Pareciera que cree que todavía es el extraordinario jugador que sabía ponerse el equipo a la espalda y que entrenaba en el mundial del 86 con unas ojotas cortadas porque ni los pies hinchados detenían su impetú ganador. El mejor jugador de todos los tiempos, sin duda alguna. Casi Dios, para los argentos que siempre lo han adorado hasta el ridículo de su fanatismo futbolero.
El tuvo sus momentos de gloria y sus días aciágos cuando la prensa amarilla lo hizo trizas por su problema con el consumo de drogas. Y en ese tema nosotros lo dejamos ahí porque como Cayo Bermudez (*) no tocamos, ni nos metemos con los vicios de la gente. Mas aún si son de alguien que supo dibujarnos una sonrisa cuando era un talentoso con la pelota en los pies y un antisistema verdadero y no el entenado de la FIFA que es ahora, porque si algo intuíamos todos es que una Argentina dedicada a vender futbolistas desde las divisiones menores (como si se tratara del negocio del comercio de exclavos) era bolo infaltable en un mundial que organiza una de las instituciones mafiosas mas notorias del momento y que tiene a Julio Grondona como segundo del capo Joseph Blatter.
Porque para mamadas, chupadas y fellatios, se necesita una profunda garganta como la que este Maradona (domesticado animalito impresentable del sistema) posee, tan bien entrenada como para hacerse el piola cuando el sinverguenza boliviano de Ortube, en el partido contra Perú, se comía los penales o se hacía el tercio con los goles en evidente out-side y le allanaba la cancha a un equipo gaucho tan irreconocible que no podía con la torreja representación peruana, hecha a base de exagerar las ganas hasta casi ponerse cargosos.
¿O el Diez cree que lo de Don René Ortube fue producto de su emotiva despedida del referato? Obvio que hubo una buena compensación por sus servicios.
Dejemos en claro que también es cierto que el vagazo de Basile le dejó una seguidilla complicada con un fixture durísimo que obligó a Diego Armando a comerse seis pepinillos cocaleros en el antiplano boliche y tres zambas brasileras en pleno Rosario y que a falta de dos fechas para terminar la pugna por los cupos, la poca prestancia en la definición de los ecuatorianos (y un arbitro sospechosamente reglamentarista) hizo que la bipolar selección uruguaya consiguiera un heroico triunfo en Quito facilitándole la tarea a una clasificación argentina obligada en la que colaboraron hasta los chilenos dirigidos por el Loco Bielsa.
¿Cúal es el mérito de clasificar así, casi por la puerta falsa? Ninguno.
Entonces ¿ Cúales son las razones para ponerse hecha una loca y demandar mamadas y chupadas? Ninguna.
Volvamos a la interpretación de ese eternamente perdido inconciente del Diego en donde todos podemos distinguirlo en la cama redonda del negocio del fútbol fungiendo de una pálida e irreconible Linda Lovelace (2*) sin cartel que lo avale como entrenador y teniendo en el medio del balompie gaucho a estrategas reconocidos como Bianchi o Kappa. Y la lista es bastante larga.
Un mundial de "fútbol contemporáneo" sin la participación de Argentina es para el businnes pelotero como parrillada sin carne y eso lo sabemos todos, así que a seguir en la tarea de mamar y chupar lo que venga.
El medio, Dieguito, te lo demanda.
(*) Personaje de la novela Conversación en la Catedral de Mario Vargas LLosa
(2*) Actriz consagrada en el clásico del cine porno "Garganta profunda"
-----------------------------------

No hay comentarios: