martes, 6 de noviembre de 2007

LA VERDAD SOBRE IRAK O BENEFICIOS DE LA DEMOCRACIA AMERICANA









Progreso: Ahora hay carteles en árabe por Guillermo Giacosa (*)
En un artículo de esta misma columna publicado el 21 de febrero de 2004, titulado 'EE.UU. sin brújula en el pantano iraquí', decía: "En el insólito Irak de hoy pueden encontrarse carteles como el siguiente: 'Esta barrera está aquí para su protección: no se acerque ni intente cruzarla o dispararemos'. Eso de que está allí para 'su' protección suena a broma macabra, pero más macabro es el hecho de que ese cartel esté redactado solo en inglés en un país donde un porcentaje ínfimo de la población puede comprender esa lengua. ¿Es estupidez, ignorancia, arrogancia, miedo o todo junto a la vez? Difícil decirlo con precisión pero de esas variables no escapa el comportamiento de las tropas estadounidenses en Irak. En todo caso expresa un menosprecio por la vida de la población local que ya quedó expresado en una frase histórica de un funcionario de la administración Bush: 'No llevamos cuenta de cuántos de ellos mueren, no es algo que nos preocupe' (refiriéndose a las bajas iraquíes durante la guerra). Ahora que David Kay, jefe de los inspectores nombrados por el mismísimo Bush ha declarado que no hay armas de destrucción masiva y que el otrora jefe del Tesoro denunciara en un libro que la invasión a Irak estaba prevista desde mucho antes de que ocurriera el 11 de setiembre, ¿osará el Congreso de los EE.UU. iniciar juicio político al actual presidente? Dudo que así ocurra porque, como se dice en los EE.UU., nada se parece más a un republicano que un demócrata y, ambos, con distintos estilos y defendiendo distintos lobbies, son cómplices en el afán de asegurar a su país una hegemonía mundial por los siglos de los siglos".
Quisiera, nobleza obliga, reconocer que han habido avances en Irak: ahora muchos carteles también están en árabe. Quiere decir, a manera de elogio, que a los gringos solo les tomó tres años darse cuenta de que los ruidos que salían de las bocas de los iraquíes no eran onomatopeyas sino un idioma. Es fantástico y demuestra el respeto de la superpotencia por sus hermanos menores y la agilidad mental con que obran en circunstancias tan graves como las producidas en Irak.
No me equivoqué, sin embargo, al afirmar que el presidente, a pesar de que sus mentiras se hicieron evidentes, no iría a juicio político.
Con referencia a aquello que no contaban los muertos ajenos tienen razón. Ya bastante tienen con contar los propios. En todo caso, a manera de información folclórica, sin importancia para los bravos y ejemplares estadounidenses por supuesto, quisiera informarles que, desde que Bush padre inició la primera invasión y la ONU, presionada por EE.UU. y algunos de sus coleguitas, impusiera un embargo, han muerto más de dos millones de iraquíes, de los cuales 500,000 eran niños. Deseo agregar, también como dato folclórico, que han migrado más de dos millones de personas hacia Siria, Jordania y otros países y que, prácticamente, quedan muy pocos cuadros técnicos y científicos en el país al que ustedes llegaron para democratizar. Nada importante, por supuesto, frente a los beneficios que traerá la democracia.

(*) Aparecido en su columna del diario Perú21

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