viernes, 11 de enero de 2008

AMERICA FOR THE AMERICANS (RICHS) II








Más sobre Krugman y la salud por Guillermo Giacosa (*)
Decía ayer que Paul Krugman, columnista del diario New York Times y profesor universitario, es no solo un brillante economista sino, también, un crítico honesto del mundo que lo rodea. Recordé que a Krugman puede leerlo con solo poner ese nombre en Google, y hoy insisto en que sería bueno que así lo haga para limpiarse de los tantos prejuicios con los que nos castiga la prensa regularmente. Ayer leíamos sobre cómo Reagan se burlaba del hambre en los EE.UU., y lo atribuía a que la gente estaba a dieta. No es imposible que personas tan rudimentarias como el citado ex presidente o Bush lo crean. Seguramente, el mito de todopoder que rodea a su país les hace pensar y actuar de ese modo. También es posible que su defensa de los intereses de los sectores privilegiados no les permita ver el resto de la sociedad o que, simplemente, este resto no les interese. La tendencia natural es apoyarse en todo aquello que refuerza nuestros prejuicios, y pareciera que ni siquiera los cargos de alta responsabilidad nos eximen de esta inclinación.
Lea lo que escribe Krugman con respecto a la salud pública en los EE.UU., que era el tema que comenzamos ayer: "Antes de las últimas elecciones, el actor Michael J. Fox, quien sufre mal de Parkinson y se convirtió en defensor de las investigaciones con células madre que podrían producir una cura, hizo un anuncio para apoyar a Claire McCaskill, candidata demócrata al Senado por Missouri. El anuncio resultó efectivo, en parte porque el padecimiento de Fox era evidente.
El comentarista Rush Limbaugh -mostrando el mismo estilo que exhibió en su reciente afirmación de que los miembros del Ejército que se oponen a la guerra en Irak son "soldados falsos" y comparó a un veterano de guerra herido que lo criticó por ese comentario con un terrorista suicida- inmediatamente acusó a Fox de estar fingiendo. "En su comercial está exagerando los efectos de la enfermedad. Se mueve por todos los lados y tiembla. Es, simplemente, una actuación".
Minimizar y burlarse del sufrimiento de otros es una estrategia natural de quienes promueven impuestos más bajos para los ricos y menos ayuda para los pobres. Creo que la falta de empatía de Limbaugh y Bush es genuina, no fingida.
El autor del libro El Dislexionario de Bush señaló que todos los famosos disparates de Bush han tenido lugar en ocasiones en las que este trataba de sonar preocupado y compasivo. En contraste, Bush es articulado cuando habla de castigar a la gente; es cuando habla con el corazón en la mano. El único momento en que se mostró animado durante la inundación de Nueva Orleans fue cuando declaró "cero tolerancia para gente que viole la ley", incluso para aquellos que irrumpieran en tiendas abandonadas buscando la comida y el agua que su administración no les proporcionaba.
Lo que está sucediendo es que el conservadurismo moderno atrae a cierto tipo de personalidad. Si usted se identifica con los oprimidos, no puede ser parte de ese grupo. Si piensa que ridiculizarlo es una respuesta apropiada al infortunio de los demás, entonces, encaja perfectamente".
(*) Aparecido en su columna del diario Perú21.
Nota al márgen: Somos concientes sobre el hecho por el cual ciertos comentarios de Guille provocan respuestas contrarias en algunos personas que han obtenido la ciudadanía americana y pueden sentirse ofendidos por la pluma del Sr Giacosa. El correo de Guille es ggiacosa@peru21.com . Escríbanle que es un tipo del joraca.

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